se
te ha arrugáo la cara de tanto sonreír,
si
habrás ensuciáo puños en mesa de escolaso,
si
habrás rayáo alfombras muchacho bailarín.
Como
tembló Palermo cuando sacando vales
pelaste
la de cuero repleta de tobén;
como
tembló Griselda aquellos carnavales
que
marcó ciento veinte tu regia baturé.
¡Pa’
lo que te va a durar, tanta alegría y placer!
Lo
que vas a cosechar cuando entrés a recoger.
Cuando
te des cuenta exacta de que te has gastáo la vida,
en
aprontes y partidas,
muchacho,
te
quiero ver.
Vos
sos el que no tiene temores cuando juega,
vos
sos al que ninguna mujer lo despreció;
vos
sos el que no pide,
vos
sos el que no ruega,
vos
tomás por derecha habiendo banca o no.
Y
por gaucho y derecho vas dejando a pedazos,
en
esta caravana tu amable corazón,
en
esta caravana de envidias y fracasos,
donde
taureás tu vida de criollo y de varón.
¡Pa’
lo que te va a durar, tanta alegría y placer!
Lo
que vas a cosechar cuando entrés a recoger.
Cuando
te des cuenta exacta de que te has gastáo la vida,
en
aprontes y partidas,
muchacho,
te
quiero ver.